19 marzo 2014

Vodafone sigue reforzándose

Hacer frente a Telefónica y su nueva red de fibra óptica le costará a Vodafone 7.200 millones de euros. 

Si los accionistas de ONO resuelven a lo largo de este fin de semana sus diferencias y venden la compañía sin sacarla a Bolsa, el grupo británico será el segundo mayor operador en el mercado español de banda ancha fija, como ya lo es en el de la telefonía móvil.

Vodafone, como Telefónica, necesita protegerse de la competencia a base de absorber rivales o, al menos marginarlos. 

El mercado, señalan en un diagnóstico con el que coincide el Ministerio de Industria, está atomizado en exceso. Por culpa de los pequeños operadores, a los gigantes del móvil les queda cada vez menos espacio en el negocio y han puesto todas sus energías en blindar a sus clientes con servicios integrados que además de la voz y los datos en el móvil incluyan el teléfono fijo en casa, internet a alta velocidad y televisión. 

Los movimientos corporativos que puede desencadenar la absorción de ONO por Vodafone podrían afectar a un gran número de empresas, que van desde rivales directos como Orange, Jazztel o Yoigo; cableras como Euskaltel o R o incluso cadenas de televisión como Digital Plus.

En el origen de todo está que el móvil ha dejado de ser un coto de pocos operadores. A pesar de que ya en 2013 han pasado a regalar prácticamente los servicios de voz y los SMS en el móvil, ni Vodafone ni Telefónica han logrado contener la pérdida de clientes.

Los precios de la telefonía marcaron el pasado mes de febrero la mayor bajada en tasa interanual dentro de la cesta de productos que mide el IPC al caer un 6,8%.

El mercado tampoco lo compensó creciendo. Cerró 2013 con 51,87 millones de líneas tras perder 1,01 millones, lo que supone una reducción del 1,9% respecto al nivel alcanzado un año antes, según datos de la Comisión de los Mercados y la Competencia (CNMC). 

Movistar perdió dos millones de clientes y Vodafone perdió 1,36 millones. Excepto para el caso de Yoigo, prácticamente todos ellos fueron a parar a distintos Operadores Móviles Virtuales (OMV), que, con Jazztel y ONO a la cabeza, sumaron 2,35 millones de clientes.

En el lado contrario, las líneas de banda ancha aumentaron en 659.218 conexiones durante 2013, lo que representa un incremento del 5,7%. Pero la competencia sobre la red tradicional es también muy intensa para los más grandes. 

Aunque Telefónica domina el mercado con más del 46% de las líneas, los operadores alternativos captaron ocho de cada 10 nuevos clientes que establecen una conexión a Internet en su casa. Aunque la red es de Telefónica, el antiguo monopolio está obligado por la CNMC a alquilarlo a precios regulados a sus rivales.

Así es como los más grandes parecen haber optado por crecer a gran escala y blindarse frente a la competencia integrando el móvil en ofertas de servicios más amplias y operando en redes propias si quieren seguir manteniendo su dominio. 

La oferta por ONO supondría pagar algo menos de 1.000 euros por cada hogar a los que accede la cablera, que acumuló una deuda superior a 3.000 millones de euros a la hora de pagar su despliegue a siete millones de hogares.


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