02 abril 2014

Llega la era de los smartphones de bajo coste

Los teléfonos inteligentes han sido tradicionalmente percibidos como dispositivos caros -casi de lujo en algunos casos- con precios que en el mercado libre -sin subvenciones de operadores- se movían entre los 450 y los 700 euros. 

Son los terminales de lo que se conoce como la gama alta, los que incluyen las prestaciones más potentes en el mercado en ese momento e incluye nombre ilustres como las series iPhone, HTC One o Samsung Galaxy S.

Sin embargo, la competencia entre los fabricantes se está trasladando ahora a otra arena, la de los terminales de las gamas media y baja, que son los que aportarán los próximos 1.000 millones de usuarios de teléfonos inteligentes en países emergentes como China, India o Latinoamérica.

El pasado Mobile World Congress fue muy significativo en ese sentido: apenas hubo un par de anuncios de terminales de gama alta –como el Samsung S5 y el Sony Xperia Z2– y sí muchos de sus compañeros más modestos. 

Entre ellos, incluso algunos de 25-35 dólares, como el T619 de la india K-Touch o un nuevo terminal de la china ZTE con el sistema operativo Firefox, que impulsa Telefónica. "El recorrido hacia el segmento de mercado de bajo coste es mucho mayor que el recorrido de terminales de gama alta. 

Además, en el segmento de gama alta el espacio competitivo es limitado, si entran muchos lo único que puede ocurrir es que se acelere el descenso de precios", explica Alberto Bellé, analista de IDC. Esta consultora calcula que en 2013 los smartphones de menos de 100 dólares triplicaron sus ventas hasta alcanzar los 159 millones de unidades.

Pero no solo en los territorios emergentes –donde el móvil se convierte en muchos casos en principal vía de acceso a internet– estos teléfonos están ganando terreno. También en países como España, donde se unió la crisis con el fin de las subvenciones a los terminales por las operadoras, se han convertido en muy populares.

El Lumia 520, con un precio en el mercado libre de unos 120 euros, ha sido el principal baluarte de la resurrección de Nokia en el país. También el Moto G, lanzado por Motorola el pasado diciembre a unos 170 euros, lleva semanas liderando las ventas de smartphones en Amazon.es. 

Mientras, la española BQ logró en 2013 triplicar su facturación gracias, en parte, a su gran crecimiento en la venta de smartphones, con un catálogo de precios que va desde los 100 hasta los 200 euros con su gama Aquaris. Solo Samsung, que abarca todas las gamas, les supera en ventas de teléfonos libres en España.

La mejora en prestaciones llevada a cabo en las diferentes evoluciones de los teléfonos ha provocado que gran parte de las gamas media y baja incluyan ahora teléfonos con prestaciones más que suficientes para lo que un usuario medio puede requerir de un smartphone, que suele utilizar aplicaciones de mensajería, navegar por internet y realizar fotografías ocasionalmente. 

En este contexto, al no poder diferenciarse apenas por prestaciones, las compañías se centran en el precio. "Los fabricantes van a polarizar cada vez más el mercado entre la gama alta, donde el smartphone es a su vez un artículo de lujo, y la gama baja. Los que se queden en medio van a tener que replantearse su estrategia", asegura Alberto Bellé.


De esta forma, fabricantes que hasta ahora habían puesto sus esfuerzos en la gama más alta, como HTC o BlackBerry, anunciaron en el pasado Mobile World Congress que lanzarán teléfonos por debajo de los 200 dólares (145 euros) este año. 

La consultora IDC prevé que el precio medio de los smartphones caiga desde los 335 dólares (240 euros) de 2013 hasta los 260 dólares (187 euros) en 2018 debido a esta tendencia. 

"Lo que se está viendo es un desplazamiento de valor del hardware al software. Es decir, el valor no va a estar tanto en el terminal en sí, sino en los ingresos que puede generar su uso como tarifa de uso de datos, aplicaciones y, sobre todo, comercio electrónico", concluye Bellé.

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