25 julio 2013

La joyera que triunfa entre las princesas de Inglaterra

Lo que tiene haber nacido y crecido en España es que, por lo general, se identifica la palabra "pueblo" con ese lugar donde transcurrían los veranos de la infancia, y el concepto "casa de campo" con esos chalés con piscina donde, con suerte, uno pasa ahora la época estival. Pero en el condado de Norfolk, al este de Inglaterra, ni pueblo se parece a ese destino vacacional guardado en la memoria ni lo que allí se conoce como country houses tienen algo que ver con las viviendas de las dehesas españolas. 

Esa reflexión, a la que llego tras más de dos horas en coche por estrechas carreteras de la campiña inglesa, se ve confirmada al llegar a la fachada de la residencia de la joyera donostiarra Mónica Vinader (1968) que en sus solo siete años afincada en Londres, ha conquistado con sus diseños a la princesa Eugenia, nieta de la reina de Inglaterra, y a multitud de celebrities internacionales como Claudia Schiffer, Keira Knightley, Elle Macpherson, Olivia Palermo o Cheryl Cole, entre otras.

"Bienvenidos, estáis en vuestra casa. El primer recibimiento nos lo da, en español y pipa en mano, un señor ávido de actualidad española que, según descubriremos después, es el padre de Mónica Vinader. Él y su mujer decidieron hace tres años dejar San Sebastián para venir a vivir con su hija a Inglaterra. A casa de ella, pero "en otra vivienda", aclara Vinader, porque la gran casona da para albergar en su interior dos hogares independientes. "La compramos hace 13 años y la estrenamos justo después de nuestra luna de miel. 

La hemos reformado mucho, aunque hay ciertas zonas que no hemos podido tocar, como el exterior, porque es un edificio protegido por su importancia histórica", señala la joyera. Según relata, parte de ella data del siglo XII, cuando pertenecía a la orden de los templarios que en la comarca se dedicaban a dar asilo y cuidados a los leprosos y otros necesitados. "Otra zona de la vivienda es del XVII. Por esa época pertenecía a un arquitecto que trabajaba en Sandringham, la casa de campo de la familia real, que está a 10 minutos de aquí, y renovó esta fachada con el mismo estilo que la de ese palacete de la reina", detalla la donostiarra. Al parecer, próximamente Kate Middleton se unirá a este selecto vecindario, pues parece que se está construyendo su particular retiro muy cerca de aquí. Definitivamente, este no es como el pueblo de mis vacaciones.

El interior de la casa llama la atención tanto como la fachada. No solo porque a través del ventanal del salón pueda verse un pequeño estanque privado ("en verano hacemos la vida ahí afuera"), sino porque cada una de las amplias estancias está decorada con piezas de distinto estilo que, por una extraña razón, compaginan perfectamente: un puf fucsia, un sillón clásico de tonos chillones, un sofá más neutro, un adorno de cristales de colores en forma de globitos, decenas de revistas, cojines de terciopelo... Incluso parece que los cráneos y las cornamentas de animales de la pared armonizan con el resto de la habitación.

Cada mueble y cada objeto de la casa ha sido elegido por Mónica Vinader. Unos proceden de subastas, otros de casas de antigüedades... Los cuernos los aporta su marido Nick, dedicado a organizar viajes de caza y pesca. Su trabajo les llevó hace unos años a vivir un tiempo en México y Argentina. ¿Cómo acabaron aquí? "Desde muy pequeñas, mi hermana y yo pasábamos los veranos en Inglaterra para aprender el idioma. A los 15 años ingresamos en un internado de aquí y también fue en Londres donde hice mis estudios en la escuela de arte. Cuando a mi marido le ofrecieron trabajar en México yo tenía 26 años y diseñaba joyas para un banquero que acababa de dejar Merrill Lynch para dedicarse a la joyería. Me gustaba, no se me daba mal, pero pensé: 'Solo se vive una vez', y lo dejamos todo para irnos allí", recuerda.

Hace siete años regresaron a Norfolk y Vinader, animada por su marido, poco a poco retomó el arte de la joyería. "Hablé con mi hermana Gabi y empezamos a trabajar en esto por las noches, los fines de semana... Al principio fue difícil, pero nos ha ido muy bien", apunta la donostiarra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario